lunes, 18 de julio de 2016

Hay que irse de vacaciones


En estos tiempos que corren, es mucho más interesante estar invertido a largo plazo, el motivo principal es que si nos perdemos la subida de precios de los valores, la rentabilidad de nuestra inversión se reducirá sustancialmente.

La volatilidad, es un elemento natural de los mercados financieros y es el precio que pagamos los inversores por la rentabilidad a largo plazo de la renta variable en comparación, con otras clases de inversiones.   En periodos cortos de tiempo, las acciones y fondos de inversión, pueden sufrir grandes altibajos.  Sin embargo, si tenemos en cuenta periodos más largos, la seguridad aumenta y el riesgo disminuye.


No olvidemos que, gran parte de los beneficios de las empresas procede de otros países, de ahí las turbulencias que están sufriendo los mercados en el presente ejercicio.  Por lo que no debemos dejar que la rentabilidad diaria nos dificulte ver el destino al que queremos llegar.   Precisamente, cuanta más información recibe un inversor de a pie, más le influye en sus emociones.  Los resultados son demoledores, porque cuando la masa del mercado se mueve así, da origen a burbujas o episodios de pánico.  Las respuestas son inconscientes, véase el viernes del Brexit, con el hundimiento de la libra y todas las bolsas a nivel mundial.

Por lo tanto, sigue siendo necesario que los inversores mantengamos la cabeza fría durante las fases de alta volatilidad y abstenerse de actuar precipitadamente.  Siempre hay que tener presente, que a largo plazo, la bolsa se mueve en función de los beneficios de las empresas. Y la rentabilidad de una inversión en bolsa, viene dada por la suma de varios conceptos.  Los Dividendos cobrados, las acciones gratuitas, y las plusvalías (minusvalías), por la venta de los valores.

martes, 5 de julio de 2016

Las crisis ocurren porque no se anticipan

En estos seis primeros meses de 2016, el mercado español ha atravesado un camino plagado de obstáculos.  Los primeros compases del año se dieron bajo una tormenta perfecta.  El petróleo se convirtió en el termómetro del mercado, hoy cotiza sobre los 50 dólares, pero en Enero llego a cotizar a 27 dólares.  A día de hoy estamos aún pendientes de la formación de un gobierno tras el 20 de Diciembre y el 26 de Junio.  Todo esto unido a la desconfianza existente en el crecimiento global han provocado que el Índice General se saldará con una pérdida de un 14% (De estos, 9 puntos corresponden al viernes 24, que se desplomo un 13.5%, el mayor de su historia).

Han pasado ya unos cuantos días (que siempre viene bien, para valorar el escenario sin tanta presión de los mercados), desde que la población británica votara la salida de su país de la Unión Europea.
Desde luego los inversores financieros no lo anticipaban, dando por supuesto la permanencia. Eso contrasta con la norma no escrita de que “los mercados siempre tienen razón”, con la información disponible.  Al final, la sensación que queda es, simplemente nadie quería aceptar que esto podía suceder, ni los propios británicos de ahí la ruptura patente de su población demostrada en estos días.

Por tal motivo las bolsas europeas sufrieron su mayor caída de la historia en una sola sesión, pero sobre todo el sector bancario, algunos bancos se desplomaron más de un 20%, eso indica la sobrerreacción injustificada que hubo.  Volviendo a España, el Santander con un margen de negocio en Reino Unido de un tercio se esperaba fuerte bajada pero no tanta reacción. Pero el BBVA así como los demás bancos domésticos, sin presencia en el mercado Británico llegaron a caer lo mismo e incluso algunos más.  Lo cual solo se explica por una venta masiva en pánico de activos de riesgo puramente irracional y dura especulación.

Poco a poco la racionalidad vuelve a los mercados, Pero esto no significa que haya desaparecido el riesgo de nuevos conatos de inestabilidad a corto plazo, máxime, mientras el Reino Unido no abandone formalmente la Unión.


Este puede ser el momento propicio para los inversores más arriesgados, con un horizonte temporal largo, para ir incrementando cartera, así bajar el precio medio de ésta.  Por otra parte, los que ya tienen una posición en bolsa cometerían un error en deshacerla.