martes, 24 de junio de 2014

La verdadera Reforma Fiscal para 2017


El Gobierno hace una bajada de impuestos para ganar las elecciones en 2015 y deja la verdadera reforma fiscal para 2017
La venta del recorte tributario de Montoro comienza a naufragar en cuanto se conoce una letra pequeña que incluye meter mano a las indemnizaciones por despido, al alquiler, a los dividendos o a los planes de pensiones.
La verdadera reforma fiscal se hará en 2017. La de ahora consiste sobre todo en una rebaja de impuestos para conseguir ganar las elecciones, “Montoro tiene la firme intención de hacer una reforma en profundidad del sistema en 2017, cuando se hayan estabilizado las cuentas”.
Lo de ahora es una rebaja de impuestos destinada a dar una alegría a los electores después de haber elevado tanto la presión fiscal.
 
 

Las alzas encubiertas
El diablo está en el detalle. Y ahora empiezan a conocerse las medidas que ha tenido que tomar Montoro para compensar las bajadas de tipos.
·         Si antes la indemnización por despido sólo tributaba por todo lo que se pagaba más allá de los 33 o 45 días fijados en el contrato, ahora en cambio todas tributarán con una exención de 2.000 euros por año, el equivalente a unos 20.000 euros de salario. Y esta medida entrará en vigor a partir del pasado viernes para evitar que se multipliquen los despidos pactados antes del cierre del año.
·         Si un propietario alquila un piso, la renta obtenida se beneficia de una exención del 60 por ciento o del 100 si el inquilino es menor de 30 años. Sin embargo, en esta reforma se elimina la exención del cien por cien, y el 60 se baja hasta un 50. Como también se suprime la deducción del 10,5 por ciento que disfrutan los inquilinos menores de 24 años.
·         Y si antes los dividendos tenían una desgravación de 1.500 euros, en la próxima reforma no la tendrán y sufrirán la doble imposición de Sociedades e IRPF. Por no hablar de la reducción de 10.000 a 8.000 euros de la cantidad deducible por aportaciones a planes de pensiones, si bien ésta siempre se ha considerado por su importe una ayuda a las rentas más altas. O de cómo las rentas irregulares generadas en periodos superiores a 2 años pasan de una reducción del 40 por ciento a una del 30.
·         Tras limitarles el uso de los módulos, los propios autónomos han visto como se les pondrá coto a las deducciones de difícil justificación hasta un máximo de 2.000 euros.
Rentas del trabajo versus mínimos exentos 
Y con todo, éstas no suponen ni de lejos la mayor subida de impuestos diseñada para neutralizar una parte del efecto del recorte de tipos. “El meollo está en la reducción de las rentas del trabajo y el juego de los mínimos”.  
En cambio, el ajuste en las reducciones por las rentas del trabajo es sensiblemente mayor y supone una subida encubierta de impuestos para una gran parte de los trabajadores. Las rentas del trabajo por encima de los 13.260 euros tenían una reducción en la base de 2.625 euros. Pero en esta ocasión Hacienda le ha metido mano a esta reducción. Para las rentas por encima de 14.450 euros, ha recortado la reducción hasta los 2.000 euros con el fin de compensar la rebaja de tipos. Esto es, Montoro ha subido en unos 600 euros la base imponible de las rentas del trabajo superiores a los 14.000 euros.

Juego de tramos
Y todo este cambio de cromos se añade al juego de tramos que ha llevado a cabo Hacienda con los tipos.  Por el primer tramo hasta los 12.450 euros pasan todos y cada uno de los declarantes, y éste se ha reducido en 4,75 puntos y por consiguiente representa una rebaja para todas las rentas. Sin embargo, el tipo del siguiente tramo entre los 12.450 y los 17.707 euros se ha elevado en 0,25 puntos, frenando la rebaja de impuestos. Y el esquema se repite a continuación en los tramos superiores: entre los 17.707 y 20.200 euros el tipo se reduce en 5 puntos, pero entre los 22.200 y 33.007 euros el tipo sube un punto, y otra vez a partir de los 33.007 euros los tipos bajan aunque en distintos grados. En definitiva, se va modulando la rebaja para que no salga demasiado onerosa respecto al agujero de las cuentas públicas.