lunes, 18 de agosto de 2014

La remuneración al accionista mejora.


Se está produciendo una mejora de negocio de gran parte de las cotizadas


Los síntomas de mejora que se atisban en distintos indicadores de la economía tendrán también su muestra en el bolsillo de los accionistas.  Porque tras varios años de ajustes, impuestos por la severidad de la crisis, los beneficios de un gran número de empresas cotizadas empiezan a mejorar, lo que se traducirá también en una mejora de la retribución al accionista.
 
 

El reparto de beneficios es clave no sólo para fidelizar a los accionistas, sino para atraer inversores al mercado español.  El hecho de que la Bolsa española presente la rentabilidad por dividendo más alta de Europa con un 4,86% de media, en un ejercicio en el que es además junto con la italiana, la única plaza en positivo, es precisamente uno de sus grandes atractivos.

Se espera que las treinta y cinco empresas del Ibex repartan 22.664 millones de euros con cargo a beneficio de este año. (La cifra es un 4,3% mayor que la desembolsada el año anterior).

Esta tendencia presenta una lectura más allá de lo que tiene de positivo para cualquier inversor, que encuentra en el dividendo una de las mejores alternativas para rentabilizar su ahorro en un periodo de tipos de interés en mínimos.

Al estar produciéndose una mejora de negocio, unas veinte empresas del Ibex-35 prevén elevar el dividendo, que en algunos casos podría subir hasta un 35%.  Otras incluso, después de tres años de sequia vuelven a remunerar al accionista. Es cierto que en muchos casos es producto de un drástico saneamiento que no ha salido gratis, pero deja un escenario más sólido para la recuperación económica.

domingo, 17 de agosto de 2014

¿Estamos ante una tormenta de verano?


Estamos ante una tormenta de verano o ante el comienzo de algo más grande. 

Todo ha dado un giro inesperado, no obstante, el repunte desde principios de año, no tiene porque haberse evaporado.  Esta caída puede ser la oportunidad esperada desde hace tiempo para entrar los que se quedaron rezagados y fuera del mercado.

·         Un motivo para el optimismo es que los precios han sufrido caídas por una suma excepcional de malas noticias. 

1.   La más evidente es la escalada de tensiones geopolíticas, en Oriente Próximo y Ucrania; no podemos olvidar las matanzas religiosas en Irak y la intervención militar de EEUU.  

2.   Además, las represalias de Rusia frente a las sanciones podrían afectar a las economías europeas.

3.   También hay que sumar las dudas sobre las perspectivas de crecimiento de las principales economías europeas (Alemania, Francia, Italia, …) Los grandes del euro son quienes han puesto el freno.


Con este telón de fondo, la corrección era inevitable, dadas las fuertes subidas bursátiles de los dos últimos años.

·         Otro motivo que ha lugar para el optimismo, y dar un impulso a las acciones europeas esta la devaluación del euro, que beneficia a todas las exportaciones europeas.

·         También habría que sumar, de que el Banco Central Europeo (BCE), se verá obligado a relajar su política monetaria.

Por lo tanto, no tiene por qué cundir el pánico, los beneficios de las empresas, parece ser que se han estabilizado y según estudios empiezan a repuntar, máxime cuando lo que esta empezando a tirar es la demanda interna.  Y lo más principal, estamos en pleno verano, y los movimientos suelen ser muy bruscos……..