Estoy de acuerdo para que con mi dinero se pague la sanidad, educación y las pensiones. Pero los contribuyentes, no podemos seguir pagando estas mamarrachadas.
Las subvenciones a empresarios, sindicatos y partidos políticos, no puede ser, estar financiándoles, a ver si nos damos cuenta, hay que exigir cortar ésta sangría que se hacen a los presupuestos.
Esos que negocian por nosotros, sin que nadie les haya pedido que nos representen, ¡FUERA!, que se mantengan de las cuotas de sus afiliados, y si las tienen que subir que las suban y paguen los que ahí quieren estar. Y para los partidos políticos la misma doctrina, ya esta bien que sin pertenecer a ninguna clase política tenga que poner dinero para unos cuantos sinvergüenzas.
Ahora bien con la Iglesia hemos topado; pues no señor, no estoy tampoco de acuerdo en pagar una religión en la que no creo, que ha sido cómplice del franquismo y sigue interviniendo en nuestra sociedad. ¿No sería más justo que se autofinancien los católicos cumpliendo con el Concordato, y así no habría que recortar en educación o en sanidad?.
La iglesia da unas cifras de creyentes increíbles. Millones de no creyentes, como yo, estamos bautizados obligatoriamente, y muchos otros lo han sido por tradición o por presión de la familia. ¿Por qué no cuentan el número de católicos por los asistentes a la iglesias?. Nada más sencillo que cobrarles aunque tan sólo sea un euro simbólico.
Según algunas fuentes, la Iglesia católica nos cuesta entre 7.000 y 10.000 millones de euros al año. De ellos, 3.500 son para subvenciones a colegios, 600 a profesores de religión, (hasta aquí bien), y 200 a la conservación del patrimonio . A propósito, ¿de quién es el patrimonio? ¿es de unos señores de Italia o de quien lo ha pagado, o sea del pueblo? Y si el patrimonio es del Papa ¿porqué no paga impuestos?, así como la conservación que sea a su cargo, como cada hijo de vecino. Y los otros miles de millones ¿a donde van, donde están?.
sábado, 21 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Una de Politica Económica
El comienzo de la actual legislatura está resultando vertiginoso y trepidante. Es cierto que la situación que vivimos es extraordinaria y a la vez compleja. Y así estamos comprobando como desde el primer consejo de ministros se están tomando decisiones importantes y trascendentales con el objeto de reconducir el complicado escenario económico en la que el país se halla inmerso.
Por ello, sería muy injusto responsabilizar al recién estrenado Ejecutivo del contenido de las medidas; para mayor escarnio hasta el último minuto, -el debate de investidura-, el gabinete saliente aseveró que el deficit real era del 6%, cuando realmente era de dos puntos por encima, lo que supone una cifra de 20.000 millones más que habrá que sacar de algún sitio, pues con los recortes de gasto público no alcanza.
Así, que por arte de magía, (y la incompetencia del Psoe), España ha pasado de tener que hacer caja para 16.000 millones de Euros a verse obligada a conseguir 36.000 millones de Euros. Claro está, inmediatamente los responsables del desaguisado han disparado balones fuera, culpando del mismo a las comunidades autónomas; una salida recurrente, ya que la mayor parte de ellas están dirigidas por el P.P.; pero olvidan los socialistas que cuando los populares las recibieron de sus propias manos, tras las elecciones de Mayo, éstas ya habían agotado su presupuesto de todo el ejercicio y se habían endeudado, sin confesarlo, por encima de lo que les era permitido. Y esto es lo que ha sucedido en Castilla la Mancha, Cataluña, o ahora el Gobierno de España, por poner solo tres ejemplos.
En vista, de todo lo sucedido bien se puede plantear que éste primer gran bloque de ajustes y medidas son las que tendría que haber llevado a cabo este verano pasado el Gobierno Socialista, y no siempre negando la mayor.
La temporal subida de impuestos bien puede estar justificada, porque la situación realmente sea peor de lo que se esperaba encontrar el nuevo gabinete; y aunque los acuerdos son cruciales, también es verdad, que requieren una mayor aclaración a la ciudadanía, teniendo el derecho de conocer los planes completos, por duros que éstos sean.
Pero me gustaría poder recordar, no solo a éste gobierno, sino también a los funcionarios....; lo siguiente:
Según las cifras de la Seguridad Social existen a día de hoy 17.300.000 cotizantes, si de estos restamos los 3 millones de funcionarios; tan sólo nos quedamos con 14 millones de cotizantes, lo que se me antoja un harto dificil mantener a 47 millones que somos de población........., y la cuerda cuando se estira mucho, se puede romper.
Por lo tanto cualquier medida a tomar requiere, en principio un mensaje de confianza, acompañada de la explicación lo más detallada posible.
Por ello, sería muy injusto responsabilizar al recién estrenado Ejecutivo del contenido de las medidas; para mayor escarnio hasta el último minuto, -el debate de investidura-, el gabinete saliente aseveró que el deficit real era del 6%, cuando realmente era de dos puntos por encima, lo que supone una cifra de 20.000 millones más que habrá que sacar de algún sitio, pues con los recortes de gasto público no alcanza.
Así, que por arte de magía, (y la incompetencia del Psoe), España ha pasado de tener que hacer caja para 16.000 millones de Euros a verse obligada a conseguir 36.000 millones de Euros. Claro está, inmediatamente los responsables del desaguisado han disparado balones fuera, culpando del mismo a las comunidades autónomas; una salida recurrente, ya que la mayor parte de ellas están dirigidas por el P.P.; pero olvidan los socialistas que cuando los populares las recibieron de sus propias manos, tras las elecciones de Mayo, éstas ya habían agotado su presupuesto de todo el ejercicio y se habían endeudado, sin confesarlo, por encima de lo que les era permitido. Y esto es lo que ha sucedido en Castilla la Mancha, Cataluña, o ahora el Gobierno de España, por poner solo tres ejemplos.
En vista, de todo lo sucedido bien se puede plantear que éste primer gran bloque de ajustes y medidas son las que tendría que haber llevado a cabo este verano pasado el Gobierno Socialista, y no siempre negando la mayor.
La temporal subida de impuestos bien puede estar justificada, porque la situación realmente sea peor de lo que se esperaba encontrar el nuevo gabinete; y aunque los acuerdos son cruciales, también es verdad, que requieren una mayor aclaración a la ciudadanía, teniendo el derecho de conocer los planes completos, por duros que éstos sean.
Pero me gustaría poder recordar, no solo a éste gobierno, sino también a los funcionarios....; lo siguiente:
Según las cifras de la Seguridad Social existen a día de hoy 17.300.000 cotizantes, si de estos restamos los 3 millones de funcionarios; tan sólo nos quedamos con 14 millones de cotizantes, lo que se me antoja un harto dificil mantener a 47 millones que somos de población........., y la cuerda cuando se estira mucho, se puede romper.
Por lo tanto cualquier medida a tomar requiere, en principio un mensaje de confianza, acompañada de la explicación lo más detallada posible.
domingo, 1 de enero de 2012
Comenzamos 2012
Comenzamos 2012, y empieza la rutina de todos los años, perfilar estrategías; todo apunta que éste ejercicio será difícil, ¡o quizás no!.
Lo que no podemos dejar de lado es la solución a la crisis de la deuda, (la situación idílica, logicamente sería una salida rápida a los problemas de Europa), pero seamos prudentes y realistas ajustándonos lo máximo al día, día de los mercados, (recesión, desaceleración caída de beneficios, recorte de dividendos,....), de éste ejercicio que empezamos.
La Bolsa afronta un periodo de volatilidad, de incertidumbre y también de riesgo; no es por falta de oportunidades, ya se ha visto como en 2.011, ni los precios bajos, ni las compañías más atractivas por rentabilidad por dividendo han escapado del castigo de los inversores.
Si se confirma que en el último trimestre del 2.011 el consumo ha seguido contrayéndose, Europa técnicamente entrará de nuevo en recesión, confirmándose así la doble "W", que nos ha estado amenzando todo el ejercicio 2.011.
Por lo tanto la diversificación, es la premisa de cualquier estrategia para éste año. Siempre y dentro de esa diversificación, habrá que buscar valores, donde buena parte de los ingresos provengan fuera de la zona Euro, donde las compañías mantienen un ritmo de crecimiento más atractivo; -las empresas no sólo están presentes en Latinoamérica, también tienen negocios en Asia, Africa, Estados Unidos,....-, habrá que ver donde están ganando y actuar en consecuencia.
Así los beneficios aunque se vean reducidos, se encontrarán con la compensación exterior, y poco a poco irnos acostumbrandonos a ver al selectivo español (IBEX_35), como un índice más internacional y menos domestico.
Como todos sabemos, al recorte de beneficios viene ligado la sostenibilidad del reparto de dividendos, por lo que no sería de extrañar una pequeña tendencía a la baja de la rentabilidad por acción; así como también más compañías se sumarán por pagar el dividendo en especie en lugar de efectivo.
En resumen, para éste año 2.012, hay hay que buscar compañías que combinen exposición exterior del negocio, equilibrio en los resultados y beneficios. A reseñar que el ejercicio 2.011, los índices acumularon unas pérdidas superiores al 15%, dejando muchos valores e índices cotizando con descuentos históricos. Es de suponer que la crisis de la deuda se ha de solventar; una vez así sea, la incertidumbre que rodea a los mercados, y la alta volatilidad se suavizarán y nos permitirá augurar según consenso de todos los analistas unas ganancias medias de entre el 20% y el 25%
Lo que no podemos dejar de lado es la solución a la crisis de la deuda, (la situación idílica, logicamente sería una salida rápida a los problemas de Europa), pero seamos prudentes y realistas ajustándonos lo máximo al día, día de los mercados, (recesión, desaceleración caída de beneficios, recorte de dividendos,....), de éste ejercicio que empezamos.
La Bolsa afronta un periodo de volatilidad, de incertidumbre y también de riesgo; no es por falta de oportunidades, ya se ha visto como en 2.011, ni los precios bajos, ni las compañías más atractivas por rentabilidad por dividendo han escapado del castigo de los inversores.
Si se confirma que en el último trimestre del 2.011 el consumo ha seguido contrayéndose, Europa técnicamente entrará de nuevo en recesión, confirmándose así la doble "W", que nos ha estado amenzando todo el ejercicio 2.011.
Por lo tanto la diversificación, es la premisa de cualquier estrategia para éste año. Siempre y dentro de esa diversificación, habrá que buscar valores, donde buena parte de los ingresos provengan fuera de la zona Euro, donde las compañías mantienen un ritmo de crecimiento más atractivo; -las empresas no sólo están presentes en Latinoamérica, también tienen negocios en Asia, Africa, Estados Unidos,....-, habrá que ver donde están ganando y actuar en consecuencia.
Así los beneficios aunque se vean reducidos, se encontrarán con la compensación exterior, y poco a poco irnos acostumbrandonos a ver al selectivo español (IBEX_35), como un índice más internacional y menos domestico.
Como todos sabemos, al recorte de beneficios viene ligado la sostenibilidad del reparto de dividendos, por lo que no sería de extrañar una pequeña tendencía a la baja de la rentabilidad por acción; así como también más compañías se sumarán por pagar el dividendo en especie en lugar de efectivo.
En resumen, para éste año 2.012, hay hay que buscar compañías que combinen exposición exterior del negocio, equilibrio en los resultados y beneficios. A reseñar que el ejercicio 2.011, los índices acumularon unas pérdidas superiores al 15%, dejando muchos valores e índices cotizando con descuentos históricos. Es de suponer que la crisis de la deuda se ha de solventar; una vez así sea, la incertidumbre que rodea a los mercados, y la alta volatilidad se suavizarán y nos permitirá augurar según consenso de todos los analistas unas ganancias medias de entre el 20% y el 25%
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