El comienzo de la actual legislatura está resultando vertiginoso y trepidante. Es cierto que la situación que vivimos es extraordinaria y a la vez compleja. Y así estamos comprobando como desde el primer consejo de ministros se están tomando decisiones importantes y trascendentales con el objeto de reconducir el complicado escenario económico en la que el país se halla inmerso.
Por ello, sería muy injusto responsabilizar al recién estrenado Ejecutivo del contenido de las medidas; para mayor escarnio hasta el último minuto, -el debate de investidura-, el gabinete saliente aseveró que el deficit real era del 6%, cuando realmente era de dos puntos por encima, lo que supone una cifra de 20.000 millones más que habrá que sacar de algún sitio, pues con los recortes de gasto público no alcanza.
Así, que por arte de magía, (y la incompetencia del Psoe), España ha pasado de tener que hacer caja para 16.000 millones de Euros a verse obligada a conseguir 36.000 millones de Euros. Claro está, inmediatamente los responsables del desaguisado han disparado balones fuera, culpando del mismo a las comunidades autónomas; una salida recurrente, ya que la mayor parte de ellas están dirigidas por el P.P.; pero olvidan los socialistas que cuando los populares las recibieron de sus propias manos, tras las elecciones de Mayo, éstas ya habían agotado su presupuesto de todo el ejercicio y se habían endeudado, sin confesarlo, por encima de lo que les era permitido. Y esto es lo que ha sucedido en Castilla la Mancha, Cataluña, o ahora el Gobierno de España, por poner solo tres ejemplos.
En vista, de todo lo sucedido bien se puede plantear que éste primer gran bloque de ajustes y medidas son las que tendría que haber llevado a cabo este verano pasado el Gobierno Socialista, y no siempre negando la mayor.
La temporal subida de impuestos bien puede estar justificada, porque la situación realmente sea peor de lo que se esperaba encontrar el nuevo gabinete; y aunque los acuerdos son cruciales, también es verdad, que requieren una mayor aclaración a la ciudadanía, teniendo el derecho de conocer los planes completos, por duros que éstos sean.
Pero me gustaría poder recordar, no solo a éste gobierno, sino también a los funcionarios....; lo siguiente:
Según las cifras de la Seguridad Social existen a día de hoy 17.300.000 cotizantes, si de estos restamos los 3 millones de funcionarios; tan sólo nos quedamos con 14 millones de cotizantes, lo que se me antoja un harto dificil mantener a 47 millones que somos de población........., y la cuerda cuando se estira mucho, se puede romper.
Por lo tanto cualquier medida a tomar requiere, en principio un mensaje de confianza, acompañada de la explicación lo más detallada posible.

SIGO DICIENDO QUE EL ESTADO DEL BIENESTAR PUDIERA SER SOSTENIBLE SI DESTRUIMOS ESTE SISTEMA CREADO POR ELLOS Y PARA ELLOS ... (POLITICOS, SINDICALISTAS, ALTOS FUNCIONARIOS Y FUNCIONARIOS PEGADOS, COMUNIDADES, LAS 5500 EMPRESAS FALSAMENTE "ESTATALES"PLAGADAS DE DIRECTIVOS,...IRIA MUCHA GENTE AL PARO PERO NO GASTARIAMOS NI LA MITAD. A PARTIR DE AHI: LEVANTAR ESPAÑA
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