sábado, 16 de abril de 2016

¿Es hora de entrar en Bolsa?

Este segundo trimestre llega cargado de nuevas citas, que prometen emociones muy fuertes en el parqué.

La incertidumbre en los mercados persiste, aunque algunas de las cuales podrían resolverse en este segundo trimestre, mientras que para otras nos tocara esperar.  Entre Abril y Junio habrá acontecimientos capaces de provocar grandes movimientos en las bolsas.  Pero lo que realmente tiene que preocupar, o mejor dicho, alertar a todo inversor que se precie, es el próximo mes de junio. Hay una serie de hechos que van a coincidir y que dependiendo de cómo resulten finalmente, la reacción de los mercados puede ser tremenda. 


Aquí en España, el 2 de Mayo es la fecha tope para formar gobierno…  Pero antes este fin de semana mañana 17 de Abril, se celebrará en Doha la reunión de los países productores de la OPEP para decidir la congelación o no de la producción de crudo. Teniendo en cuenta que el precio del barril de petróleo se ha convertido en uno de los principales indicadores del mercado, nos podemos hacer una idea del impacto que el encuentro podría tener en la evolución de los mercados…

En Junio, tres eventos clave son los que hay que tener en cuenta:

- El tema de Grecia vuelve a colación y seguramente la fecha clave sea en junio o julio debido a los vencimientos de deuda. Sí, la cuestión del Grexit volverá a la mesa. Es cierto que Grecia tuvo en la primera recta del año un incremento ligero de inflación, pero fue efímero, la deflación regresó y el IPC cayó un 0,7% en marzo.
- El 23 de junio se celebra el referéndum en Reino Unido para ver si continúan en la UE o por el contrario la abandonan. El Brexit está hundiendo a su divisa, la libra esterlina y es que una salida de la UE haría hundirse literalmente a su moneda y a su Bolsa, arrastrando con ella al resto de Bolsas europeas. En cambio, si permanecen en la UE las subidas serían ampliamente celebradas por los inversores. Pero no hay que esperar a dicha fecha del 23 de junio, antes tendremos encuestas y demás que en función de los datos que vayan arrojando los mercados reaccionarán en consecuencia.
- La posible celebración de nuevas elecciones generales en España, algo que a día de hoy está aún por confirmarse. El resultado es clave. Seguramente no haya Gobierno tras los comicios y tengamos de nuevo que volver a reuniones, pactos e intentos de investidura. Los mercados reaccionarán ante la incertidumbre política y sobre todo ante el resultado o Gobierno resultante
 En este escenario cargado de incógnitas, la gran pregunta es, ¿es hora de sobre ponderar las carteras?, o más bien de actuar con pies de plomo para intentar minimizar los riesgos.
A tener en cuenta la última y nueva batería de medidas que lanzo el Banco Central Europeo (BCE), que acabará por impactar significativamente en el ciclo económico.  Aunque la volatilidad seguirá condicionando mucho las decisiones de inversión, ya que nos encontramos en un entorno complejo y difícil de predecir donde confluyen factores tan distintos como las políticas monetarias de los bancos centrales, la batalla electoral en Estados Unidos o claro está, la delicada situación de la economía China y su impacto sobre el resto de los mercados emergentes.

Las variables nos indican que sí, es hora de sobre ponderar las carteras.  El índice presenta el segundo PER (relación entre la cotización y el beneficio) más bajo de Europa que en la actualidad muestra que el IBEX cotiza a 13,19 veces las estimaciones de beneficios a cierre de 2016.  Esta cifra está por debajo de la media histórica del índice que se sitúa en 15 veces.


También la rentabilidad por dividendo sugiere que la Bolsa presenta precios atractivos.  La rentabilidad por dividendo del IBEX es la más elevada no ya de Europa sino también de EE.UU., con un 4,62% de media.  Una cifra atractiva, teniendo en cuenta que el precio del dinero está en el 0,00%

miércoles, 6 de abril de 2016

Vísteme despacio que tengo prisa.

Por increíble que pueda parecer, Einstein dijo que, "Lo más difícil de comprender en este mundo es el impuesto sobre la renta". Ese gran genio era físico, y se supone que las leyes de la física son inmutables, todo lo contrario que las leyes fiscales, que cambian constantemente, volviendo locos a los contribuyentes y a los asesores que tenemos que aplicarlas.
Justamente, para esta campaña de declaraciones del Impuesto Renta 2015, que arranca este miércoles, estrenamos una nueva ley, la Ley 26/2014, que ha introducido no pocos cambios en la Ley IRPF aplicada el año anterior. Y también estrenamos, como gran novedad, el nuevo sistema Renta Web que integra el borrador y el Programa PADRE facilitando aún más la declaración, incluso con móvil o tablet, para todo tipo de rentas excepto las derivadas de actividades económicas.
Son tantas las variables en juego a la hora de confeccionar la Declaración de la Renta, sobre todo este año, teniendo en cuenta las modificaciones introducidas por la reforma fiscal, y tantas las facilidades para declarar, que… NO conviene precipitarse y declarar con prisas.

Con la presente campaña de Renta, es la número 30 que afronto como asesor fiscal. He confeccionado miles de declaraciones a lo largo de tantos años, y una de las cosas que más me llama la atención es el cambio radical de mentalidad en relación con las prisas para presentar la declaración y con el resultado de la misma (a pagar, a devolver). Me explicaré.
Cuando empecé a preparar declaraciones, hace 30 años, y hasta no hace demasiado tiempo, los contribuyentes "temían" el momento de vérselas con el Fisco porque normalmente tocaba pagar y retrasaban apurando hasta el último momento para presentar la declaración. Además, cuando a una persona le salía a devolver se ponía de los nervios y pedía mil explicaciones. Incluso muchos pedían que hiciéramos algún "ajuste" para que la renta les saliera negativa o, casi mejor, algo a pagar. Casi se daba por descontado que si salía a devolver era inspección segura, y en cualquier caso para solicitar la devolución era necesario introducir en el sobre de la declaración todos los certificados acreditativos de las retenciones soportadas a cuenta del IRPF.
Ahora ocurre casi todo lo contrario. Hacienda se lo montado para retener más y más a lo largo del año, sobre todo tipo de rentas y rendimientos (sueldos, intereses, dividendos, ganancias por fondos de inversión, alquiler de locales, etc.) por lo que la mayoría de las declaraciones resultan a devolver, en torno a un 75%. Se ha perdido el temor a solicitar devolución, e incluso algunos a los que declarando correctamente les resultaría a devolver deciden hacer algún "ajuste" incorrecto o ilegal para que les devuelvan aún más (con alguna deducción improcedente, por ejemplo en relación con la vivienda, u ocultando algún ingreso, por ejemplo alquileres).
Curiosamente muchos contribuyentes tienen la sensación de que Hacienda les "regala" dinero, cuando no hace más que devolver lo que les ha cobrado de más durante todo el año anterior. Y otros asumen esas retenciones de más como una especie de "hucha". Muchos cuentan con ese dinero para las vacaciones de verano, o para cualquier otra urgencia, y se ponen de los nervios si no reciben la devolución en pocos días o semanas.
Pues bien, LAS PRISAS NUNCA SON BUENAS, y desde luego tampoco lo son para declarar el IRPF, lo más difícil de comprender en el mundo según Einstein.
Confirmando a toda prisa el borrador de declaración o preparando la declaración con los datos fiscales que nos proporciona la Agencia Tributaria, sin revisar todo a fondo, es muy fácil cometer errores. Podemos terminar pagando de menos, o consiguiendo una mayor devolución de la que corresponda, con el riesgo de que Hacienda te sancione después por ello, o que se retrase muchos meses la devolución solicitada porque Hacienda detecte a posteriori el error o discrepancia y nos llevemos el consiguiente susto cuando recibamos un requerimiento exigiendo explicaciones.
Con todo, mi primer consejo para esta campaña de Renta es "VÍSTEME DESPACIO, QUE TENGO PRISA", es decir, que hay tomarse el tiempo suficiente para reunir información y documentación sobre nuestras "cuentas" en 2015, y para revisar el borrador y los datos que Hacienda pone a nuestra disposición.


viernes, 1 de abril de 2016

Es evidente que la inestabilidad política, intensifica la caída de nuestros índices, pero no es la única causa de nuestros problemas.

Si queremos tener unos resultados sostenibles, lo más importante es, como se gestionan las posiciones, y no pensando en que puede hacer un activo u otro.

Los asesores, simplemente planteamos hipótesis.  En general uno tiene que tener criterio propio, puesto que al fin y al cabo, si las recomendaciones fueran precisas y ganar dinero en bolsa fuera tan simple, yo mismo me dedicaría exclusivamente a invertir dinero, vía créditos.  Por eso cada persona tiene que saber escoger que opiniones contrastar, para construir su propia decisión.

Hemos cerrado el primer trimestre, con una pérdida del 8,60%.  El índice entre principios de Diciembre y mediados de Febrero perdió más de un 33,50%  de su valor.   La raléntización china, la inestabilidad en los mercados de materias primas (petróleo,…) depararon el peor arranque de año, en la historia de las bolsas europeas, provocando desde entonces tal volatilidad que los índices cambian al día (en una misma sesión) varias veces de signo. Por ende, aquí en España pesa la incertidumbre política, añadido con el dato conocido del déficit público, que en 2.015 nos pasamos un punto por encima del objetivo situado en el 4,2%, traducido en dinero, tendremos que ajustarnos este año otros 10.000 millones de euros…  Coincidencia, justo lo que Hacienda ha dejado de ingresar, a raíz de las rebajas fiscales que entraron en vigor el 1 de Enero de 2.015 y el 1 de julio de 2.015.  Donde todos pagamos menos, pero sobre todo los ricos…

Desde mediados de Febrero día que el índice dio el punto más bajo, al compás de una relativa estabilización de los precios del crudo, los índices han mostrado una recuperación moderada de un 12,28%.  Habiendo sido la recuperación en este mes del 3%.  No olvidemos que a principios de febrero parecía el Apocalipsis financiero.  Es crucial no someterse al precio diario, lo mejor y primordial a la hora de invertir es plantearse una estrategia operativa, acorde con nuestras posibilidades, así como con el valor de las compañías, y que sea el mercado el que decida.


Ahora bien, hay que asumir riesgos y una volatilidad, que a veces se hace insoportable para el inversor, [más cuanto más nobel sea]. 

Un buen inversor no le interesa la inmediatez del resultado, y si saber que piezas movemos. Por ejemplo: Esta claro que el sector financiero se encuentra muy barato, y que los grandes bancos son oportunidades de valor, por lo tanto comprar a fecha de hoy Santander a 4,00€ es poco relevante a largo plazo, ya que la idea es acumular poco a poco, (más en las correcciones).  Lo que verdaderamente nos interesa, es que la economía mejore, y que los resultados sigan en la línea de los últimos años.  Pero tal vez, por este ruido actual, seamos incapaces de ver, como en algún momento la cotización es capaz de doblar.  Si eso sucede en 5 años, nos premiará con un 20% anualizado (más los dividendos correspondientes), que compensa de sobra el sufrimiento que a corto plazo nos provoca.

La realidad, (independientemente, a la espera de los primeros resultados trimestrales), es que los beneficios empresariales del 2015, han mejorado un 22% respecto al año anterior, lo que se contrapone con el retroceso del más del 33,50% del índice que llego a caer desde máximos.


Con tipos interés al 0,00%, la bolsa es un activo muy atractivo, y un crecimiento cercano al 10% sería factible.  Si la situación se estabiliza podríamos ver niveles de 10.500 en el Ibex (1.100 en el I.G.M.), incremento superior al 15%.  Y ello puede materializarse, ya que hay ingentes cantidades de capital esperando a entrar en el mercado.