A
partir de ahora, nos jubilamos con 65 años y cuatro meses, pero la hucha se
sigue vaciando, en 2.011 había 66.800 millones de euros, ahora 35.000 millones
de euros, casi la mitad. Al próximo
ministro de economía, no le faltara tarea.
El futuro gobierno deberá afrontar serios retos
económicos, el paro aun supera el 21%,
el cumplimiento del déficit con Bruselas y una hucha de pensiones cada vez más vacía.
Y todavía el gobierno en funciones,
para solventar dichos problemas, lo confía todo al crecimiento de la economía,
y al mantenimiento de las actuales políticas del P.P.
Pero si piensa que somos imbéciles, en el caso de
los pensionistas, el tema bate ya todos
los records de mendacidad. Antes de
acabar la legislatura, el Gobierno del Banco de España, reconoció en el
Parlamento que el nivel actual de las pensiones
públicas es insostenible, para más inri, las autoridades Fiscales
Independientes, cuantificaron la afirmación del gobernador diciendo, “para que las pensiones públicas sean
sostenibles, las pensiones de viudedad y orfandad que suponen unos 19.000 euros al año, deben
pasar a pagarse con cargo a impuestos, ya que es imposible seguir asumiéndolas
con las cotizaciones sociales”. De
no ser así, significaría que una vez liquidada la hucha de pensiones, (en el
caso de no haber mediado solución alguna), estas tendrán que bajar una media de
un 20% para poder sostenerse.
Si he dicho bien, pero además la reforma del 2.011 supondrá una
rebaja media en la pensión vitalicia para todo aquel que se jubile a partir
del 2.020 en torno al 20%, mientras la
reforma del 2.013 añadirá una pérdida adicional del 15% acumulativo con el
transcurrir de los años.
Es
lamentable que las reformas se hayan hecho sólo reduciendo las pensiones y sin
aportar ningún recurso extra al sistema, lo que hará que los
pensionistas futuros tengan que asumir el coste del envejecimiento de la
sociedad cobrando prestaciones cada vez más bajas.
No exploraron, ingresar más, vía impuestos, aumentos de cotización y otros ingresos. Al
contrario nos han engañado diciendo que han bajado los impuestos, cuando esa
bajada la podían haber desviado a financiación de pensiones, a amortizar deuda…
se estima que en España hay un amplio margen para recaudar más por impuestos, y
aunque hay menos recorrido, también se pueden elevar las cotizaciones a cargo
de los trabajadores…
El gobierno dispuso el pasado mes de Julio de 2.015
de 3.750 millones, procedentes de la hucha, así como de otros 9.500 millones en
Diciembre de 2.015. Tras esto a cierre
de 2.015 la cuantía total de la hucha de las pensiones alcanza 32.481,31
millones (si bien, su valor de mercado supone 35.035 millones de euros). A vista de lo sucedido durante los dos
últimos ejercicios, se puede prever que si
se mantiene este ritmo, la hucha de las pensiones solo tiene recursos para dos
ejercicios más. Es decir que al
comienzo de 2.018 prácticamente se habría agotado. No obstante, esto también depende de la
evolución del mercado laboral, tanto por el lado del empleo y por el de los
sueldos. Aunque hay otro punto, éste muy
negativo que influye directamente en la evolución de la recaudación, las
reducciones de cotizaciones como ayuda a la contratación y las tarifas planas
para autónomos. (Estas en los últimos años se han disparado, dejando de
ingresar la Caja de la Seguridad Social según los presupuestos 1.615 millones
de euros el año pasado y otros 2.100 en 2.016).
Dichas políticas
llevadas a cabo a favor del empleo, insinúan que el gobierno en el momento de aplicar dichas medidas debería
tener el compromiso de financiar con los impuestos generales, que cualquier
reducción de cotizaciones sea compensada con una aportación permanente al
sistema. Así como la obligación de
financiar con impuestos cualquier déficit del sistema que surja ahora o en el
futuro. Basándose en que el objetivo de
la Seguridad Social no debe actuar como una empresa privada e igualar ingresos
y gastos, sino garantizar determinados
niveles de bienestar en la jubilación, pasando a ser un modelo social, en que
son los gastos lo que determinan los ingresos que se requieren.
La mala situación de las cuentas de la Seguridad
Social, llevó a Hacienda a plantear el debate
de buscar nuevas fuentes de financiación para las pensiones, estando de
acuerdo en abrir este asunto todos los grupos presentes en el Congreso
pero… a fecha de hoy, eso no les
preocupa a los políticos, tan solo tratan de ver, que es lo que hace el
contrario para fastidiarle, en vez de
consensuar, temas tan importantes como el de este Post.

