martes, 9 de febrero de 2016

Las Pensiones. Un presente confuso, del que deberemos estar más pendientes que nunca.

A partir de ahora, nos jubilamos con 65 años y cuatro meses, pero la hucha se sigue vaciando, en 2.011 había 66.800 millones de euros, ahora 35.000 millones de euros, casi la mitad.  Al próximo ministro de economía, no le faltara tarea.

El futuro gobierno deberá afrontar serios retos económicos, el paro aun supera el 21%, el cumplimiento del déficit con Bruselas y una hucha de pensiones cada vez más vacía.  Y todavía el gobierno en funciones, para solventar dichos problemas, lo confía todo al crecimiento de la economía, y al mantenimiento de las actuales políticas del P.P.

Pero si piensa que somos imbéciles, en el caso de los pensionistas, el tema bate ya todos los records de mendacidad.  Antes de acabar la legislatura, el Gobierno del Banco de España, reconoció en el Parlamento que el nivel actual de las pensiones públicas es insostenible, para más inri, las autoridades Fiscales Independientes, cuantificaron la afirmación del gobernador diciendo, “para que las pensiones públicas sean sostenibles, las pensiones de viudedad y orfandad  que suponen unos 19.000 euros al año, deben pasar a pagarse con cargo a impuestos, ya que es imposible seguir asumiéndolas con las cotizaciones sociales”.  De no ser así, significaría que una vez liquidada la hucha de pensiones, (en el caso de no haber mediado solución alguna), estas tendrán que bajar una media de un 20% para poder sostenerse.

Si he dicho bien, pero además la reforma del 2.011 supondrá una rebaja media en la pensión vitalicia para todo aquel que se jubile a partir del  2.020 en torno al 20%, mientras la reforma del 2.013 añadirá una pérdida adicional del 15% acumulativo con el transcurrir de los años.

Es lamentable que las reformas se hayan hecho sólo reduciendo las pensiones y sin aportar ningún recurso extra al sistema, lo que hará que los pensionistas futuros tengan que asumir el coste del envejecimiento de la sociedad cobrando prestaciones cada vez más bajas. 

No exploraron, ingresar más, vía impuestos,  aumentos de cotización y otros ingresos. Al contrario nos han engañado diciendo que han bajado los impuestos, cuando esa bajada la podían haber desviado a financiación de pensiones, a amortizar deuda… se estima que en España hay un amplio margen para recaudar más por impuestos, y aunque hay menos recorrido, también se pueden elevar las cotizaciones a cargo de los trabajadores…

El gobierno dispuso el pasado mes de Julio de 2.015 de 3.750 millones, procedentes de la hucha, así como de otros 9.500 millones en Diciembre de 2.015.  Tras esto a cierre de 2.015 la cuantía total de la hucha de las pensiones alcanza 32.481,31 millones (si bien, su valor de mercado supone 35.035 millones de euros).  A vista de lo sucedido durante los dos últimos ejercicios, se puede prever que si se mantiene este ritmo, la hucha de las pensiones solo tiene recursos para dos ejercicios más.  Es decir que al comienzo de 2.018 prácticamente se habría agotado.  No obstante, esto también depende de la evolución del mercado laboral, tanto por el lado del empleo y por el de los sueldos.  Aunque hay otro punto, éste muy negativo que influye directamente en la evolución de la recaudación, las reducciones de cotizaciones como ayuda a la contratación y las tarifas planas para autónomos. (Estas en los últimos años se han disparado, dejando de ingresar la Caja de la Seguridad Social según los presupuestos 1.615 millones de euros el año pasado y otros 2.100 en 2.016).
 
Dichas políticas llevadas a cabo a favor del empleo, insinúan que el gobierno en el momento de aplicar dichas medidas debería tener el compromiso de financiar con los impuestos generales, que cualquier reducción de cotizaciones sea compensada con una aportación permanente al sistema.  Así como la obligación de financiar con impuestos cualquier déficit del sistema que surja ahora o en el futuro.  Basándose en que el objetivo de la Seguridad Social no debe actuar como una empresa privada e igualar ingresos y gastos, sino garantizar determinados niveles de bienestar en la jubilación, pasando a ser un modelo social, en que son los gastos lo que determinan los ingresos que se requieren.


La mala situación de las cuentas de la Seguridad Social, llevó a Hacienda a plantear el debate de buscar nuevas fuentes de financiación para las pensiones, estando de acuerdo en abrir este asunto todos los grupos presentes en el Congreso pero…  a fecha de hoy, eso no les preocupa a los políticos, tan solo tratan de ver, que es lo que hace el contrario para fastidiarle, en vez de consensuar, temas tan importantes como el de este Post.

martes, 2 de febrero de 2016

No hay mal que cien años dure.

Si ser accionista no sirve de nada, o mejor dicho para perder siempre, los inversores abandonaran.  La bolsa acabará quebrando.

La tormenta que asola los mercados en este arranque de año ha llenado de ventas a todos los valores de los grandes índices europeos.  Intentar buscar una explicación a cada movimiento de la bolsa, es una pérdida de tiempo y un error a la hora de invertir.

Lo cierto es que, en los mercados domina la aversión al riesgo.  A la preocupación de los inversores por el menor crecimiento global, el futuro de china, ante su cambio económico, el continuo desplome del precio del petróleo, unos resultados electorales españoles, nada favorables para el mercado.  Y en medio de esta vorágine, han entrado en escena, los bancos italianos, (la ratio de créditos dudosos italianos alcanza el 16,7%, frente al 7,12% español).


Queda claro, que si los inversores no venden por debajo de cierto precio, la bolsa no baja.

Aun así, la caída de las acciones a nivel europeo, más las españolas, parece una reacción exagerada, dado el rendimiento de otros índices de renta variable europeos.  Por lo que la renta variable de España está razonablemente barata con una rentabilidad media por dividendo del 4,30%.  Aunque hemos cerrado el peor mes de Enero, tras caer un 7,3%.  Antes de que acabe el año, se recuperará para cerrar en saldo positivo.


Veremos una recuperación de las cotizaciones una vez que se constate que el ciclo económico global no es tan malo, y por tanto los beneficios empresariales seguirán creciendo.  Estamos esperando conocer todos los resultados a cierre de 2.015, que de seguir la tendencia positiva de lo que va saliendo, (de momento lo presentado, han mejorado y bastante sus beneficios con respecto al año anterior), servirán a buen seguro de apoyo a sus cotizaciones.  Y además el precio de petróleo tendera a estabilizarse y recuperarse, en la segunda parte del año.  Y es de suponer y deseable, que en España se encauzará la incertidumbre política.