martes, 2 de febrero de 2016

No hay mal que cien años dure.

Si ser accionista no sirve de nada, o mejor dicho para perder siempre, los inversores abandonaran.  La bolsa acabará quebrando.

La tormenta que asola los mercados en este arranque de año ha llenado de ventas a todos los valores de los grandes índices europeos.  Intentar buscar una explicación a cada movimiento de la bolsa, es una pérdida de tiempo y un error a la hora de invertir.

Lo cierto es que, en los mercados domina la aversión al riesgo.  A la preocupación de los inversores por el menor crecimiento global, el futuro de china, ante su cambio económico, el continuo desplome del precio del petróleo, unos resultados electorales españoles, nada favorables para el mercado.  Y en medio de esta vorágine, han entrado en escena, los bancos italianos, (la ratio de créditos dudosos italianos alcanza el 16,7%, frente al 7,12% español).


Queda claro, que si los inversores no venden por debajo de cierto precio, la bolsa no baja.

Aun así, la caída de las acciones a nivel europeo, más las españolas, parece una reacción exagerada, dado el rendimiento de otros índices de renta variable europeos.  Por lo que la renta variable de España está razonablemente barata con una rentabilidad media por dividendo del 4,30%.  Aunque hemos cerrado el peor mes de Enero, tras caer un 7,3%.  Antes de que acabe el año, se recuperará para cerrar en saldo positivo.


Veremos una recuperación de las cotizaciones una vez que se constate que el ciclo económico global no es tan malo, y por tanto los beneficios empresariales seguirán creciendo.  Estamos esperando conocer todos los resultados a cierre de 2.015, que de seguir la tendencia positiva de lo que va saliendo, (de momento lo presentado, han mejorado y bastante sus beneficios con respecto al año anterior), servirán a buen seguro de apoyo a sus cotizaciones.  Y además el precio de petróleo tendera a estabilizarse y recuperarse, en la segunda parte del año.  Y es de suponer y deseable, que en España se encauzará la incertidumbre política.

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