miércoles, 12 de febrero de 2014

Reforma Fiscal Si o Si


Nuestro sistema tributario necesita una reforma en profundidad, entre otras cosas porque recauda poco.   El modelo tributario español tiene 35 años y es fruto de una época muy concreta, finales de los años 70, principios de los 80, cuando se consideraba que la financiación del  Estado debía apoyarse en impuestos directos y muy progresivos.

Los tipos marginales máximos de la U.E. la media se encuentra en el 30%.  Sin embargo los tipos que pagamos los españoles, ya se encuentran entre los mayores del mundo, y lo lógico sería reducirlos.  En Cataluña se contribuye hasta con el 56% de sus ingresos.  Esto es un disparate, (por no decir un robo), y tampoco garantiza mucha justicia social.

 En la U.E. (Unión Europea), el 60% de los países tienen un I.R.P.F. con tres tramos o menos;  aquí en alguna región de España hay 11 tramos.  Las consideraciones de equidad y redistribución han pasado a segundo plano, a favor de la eficacia y sencillez.

Por todo ello, es imperativo que en España bajen los impuestos como:

·         Reduciendo los tramos en el I.R.P.F.

·         Acabar con la estimación por módulos.

·         Eliminando todas las deducciones.

·         Incentivar el  ahorro para evitar fugas de capital.

·         Ser más realista con el Impuesto de Sociedades, bajando el tipo impositivo y quitar todas las deducciones

·         Y sobre todo perseguir la economía sumergida.

El resultado de estas reformas sería un sistema tributario más justo y sostenible.

Justo;  Ya que cada contribuyente declarará de acuerdo con su capacidad y no con arreglo a su facilidad para la evasión.

Sostenible;  porque unos tipos menos distorsionantes, desincentivarán el fraude y estimularán la inversión.

Por eso mismo ahora, con una reforma fiscal cocinándose, habrá que ser muy cautelosos a la hora de hacer caso a los rumores, comentarios o globos sondas, sobre las intenciones del gobierno en el futuro inmediato.  Porque siempre nos encontramos con el mismo esquema, “Una cosa es hablar y la otra dar trigo”.  Máxime cuando ya hemos empezado la campaña Electoral.