Los economistas y los políticos están obsesionados
por acelerar al máximo la creación de empleo en nuestro país. Y lo que proponen para conseguirlo no es otra
cosa que la reducción de salarios, (ya que los mercados se ajustan vía precios
& salarios).
Ya en Julio pasado fue el F.M.I. quien sugirió descensos
de salarios, y más tarde, el gobernador del Banco de España hizo una propuesta
similar. En Noviembre un trabajo de
estudios del B.B.V.A. se sumaba a esta tesis, y a finales de Diciembre la propia
Troika lo proponía como recomendación.
De acuerdo, todos estos pensantes, “Si se reducen
los salarios un determinado porcentaje (por ejemplo el 7%), aumenta en una
proporción mayor el empleo creado (un 10%), con lo que se incrementa la masa
salarial, y con ella el consumo, el PIB, la inversión y de nuevo el empleo,
creando así un círculo virtuoso”.
En España, especialmente a partir de la última
reforma laboral, se ha producido un significativo descenso de salarios, sin que
estadísticamente y por el momento haya tenido reflejo en aumentos de empleo. Además la reducción de salarios ha sido más
pronunciada, en los niveles salariales más bajos.
Sin embargo mi principal rechazo a esta medida
radica a mí entender;
- Que en las actuales circunstancias, las reducciones salariales, se trasladan en gran medida a beneficios empresariales. (Según un reciente estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona, en España ha habido una evolución alcista de los beneficios).
- Además España en estos momentos de tímido despegue???..., no puede permitirse una nueva caída del consumo, ya que el círculo consiguiente tendría consecuencias nefastas.
- La extrema precariedad en que la crisis ha dejado a gran parte de los trabajadores. Las clases media y baja han visto sustancialmente reducir sus ingresos; lo que se agravará en el futuro también con la progresiva pérdida de poder adquisitivo de más de ocho millones de pensionistas.
- La cuarta y última razón; si en nuestro país continúan las devaluaciones salariales, podemos convertirnos en un sudeste asiático europeo, compitiendo exclusivamente vía bajos costes de trabajo.
No parece este (reducción de salarios), el camino
más adecuado para nuestra economía, sino el de dotar de mayor valor añadido a
nuestros productos, progresar en tecnología e invertir en I+D+I. Es necesario buscar vías alternativas para
crear empleo, mediante un plan de choque urgente y decidido. Porque si según el FROB, los contribuyentes
hemos pagado unos 36.000 millones de euros en ayuda a la banca. ¿Se merece
menos el pavoroso problema del paro?......

