jueves, 13 de agosto de 2015

Los Presupuestos Generales del Estado para 2.016 son Ciencia Ficción.

El gobierno ha presentado en este mes el último Programa de Estabilidad de la legislatura.  Recordemos que el primero en 2.012, anticipo que el déficit público en 2014 sería del 3%, la deuda pública del 82% y que se crearía empleo neto en la legislatura.  La realidad es un déficit próximo al 6%,  la deuda pública alcanzando el 100%, y casi un millón de españoles menos trabajando en 2014 que en 2011.

El gobierno infla sistemáticamente desde 2.012 sus previsiones de ingresos, para así cuadrar sus cuentas.  Y para 2.016 unos presupuestos elaborados en 20 días, lo han vuelto a hacer. Los ingresos por cotizaciones sociales, mientras sigan los contratos con la tarifa plana de 50 euros, la recaudación no llegará a crecer ni al 3%, cuando debería crecer al 7%.  Las desviaciones son brutales tanto es así que el Gobierno se ha comprometido con Bruselas a bajar el deficit al 2,8% para 2.016,  frente a más del 5% con que acabaremos este año de alegrías  de gasto y bajadas de impuestos electoralistas, lejos del 4,2% comprometido.  Y resulta que todas y cada una de las medidas anunciadas en los PGE-2.016 van en sentido contrario de más recaudación: más gasto social, más inversiones y nuevas rebajas fiscales…

Durante la presentación, de los Presupuestos Generales del Estado para 2016, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro aseguró que un nuevo Ejecutivo del PP procedería a rebajar de nuevo el IRPF "siempre que lo permita el margen presupuestario". Al día siguiente la secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, fue más valiente y aseguró que el próximo año, un nuevo Ejecutivo del PP estaría interesado en estimular el consumo y la inversión, y para ello "lo mejor es una reforma del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades".

El Gobierno tendrá que bajar los impuestos en 14.259 millones de euros, si quiere compensar las sucesivas subidas tributarias acometidas durante esta legislatura. Así se desprende de los datos de la Agencia Tributaria, que en su Informe Anual de recaudación tributaria 2014 deja constancia de que las subidas de impuestos (las más sonadas, la del IRPF a finales de 2011 y la del IVA en septiembre de 2012) han tenido un impacto de 23.259 millones de euros. Las rebajas de 2015, centradas específicamente en el IRPF y en las rentas del ahorro, no cubren ni la mitad de los incrementos tributarios de estos últimos años: su impacto apenas roza los 9.000 millones de euros.

Por otra parte, es cierto que el IRPF es ahora menor, para casi todos los tramos de renta. Pero hay una excepción demasiado importante. El tipo que se aplica a rentas comprendidas entre los 20.000 euros y los 33.000 euros sigue siendo más alto que al inicio de la legislatura. Entonces era del 28 y ahora se sitúa en el 30. Se da la circunstancia de que es en ese arco en el que se encuentran la mayoría de las rentas del trabajo, algo que pone de relieve el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es en ese tramo en el que se encuentra el sueldo medio en España, de 22.967 euros.

De todas las reformas tributarias de esta legislatura, la que ha tenido un mayor impacto en los ciudadanos ha sido la del IVA. La subida del tipo reducido del 8% al 10% y del general del 18% al 21%, aprobada en 2012, reportó 8.050 millones de euros más a las arcas públicas según las estimaciones de la Agencia Tributaria.  No está de menos recordar que El IVA, además, ya fue incrementado en la legislatura anterior de Zapatero (se subió el tipo general del 16% al 18%), algo que dejó en las arcas públicas un incremento de la recaudación de 5.000 millones.

De los tres grandes tributos españoles (I.R.P.F., SOCIEDADES, IVA), el IVA, es el único que el Gobierno, si revalida mandato en las elecciones generales, no tiene previsto tocar. Así lo confirmó el miércoles la propia Marta Fernández Currás, (pese a los rumores que desde hace semanas venían informando de una posible rebaja limitada a ámbitos como el de la cultura).

El Ejecutivo tanto el actual como el que vendrá, no tiene margen de maniobra. El FMI y la Comisión Europea recomiendan año tras año a España que modifique los tipos del IVA con el objetivo de mejorar la recaudación, algo que el Ministerio de Economía descarta. Y lo descarta porque, en el fondo, los organismos internacionales piden que algunos productos de tipo súper reducido pasen a tipo reducido, y otros de tipo reducido se incrementen a tipo general.


O sea, el milagro de los panes y los peces en versión actual.  Realmente el Gobierno del PP piensa que los españoles somos imbéciles...

No hay comentarios:

Publicar un comentario