El índice español ha cerrado en el primer semestre
con una ganancia del 5%. La crisis griega ha pasado factura al índice
español, así como a todos los de Europa, limitando la ganancia. Desde mediados de abril que alcanzo su punto
más alto, se ha venido moviendo en un
amplio canal lateral, mientras los índices permanezcan dentro del canal no existirá
deterioro en las posibilidades alcistas.
El ruido provocado por la negociación con Grecia
esta enmascarando la mejora de los
fundamentales, no ya de la economía europea y por ende la española. El proceso dura ya seis meses y la tensión
provocada ha sido muy alta, suponiendo un gran lastre para la evolución de las
bolsas europeas.
Lo que sí es evidente, que si se llega a un acuerdo
con Grecia, la mejora de los datos macroeconómicos deberá seguir dando soporte a una nueva tendencia alcista.
Otro factor positivo es la enorme liquidez disponible en el sistema, que buscan activos
para invertir y volver a tener algo de rentabilidad.
La lógica de comprar acciones, sigue estando ahí,
las economías europeas han abandonado su
estancamiento y se están beneficiando de los bajos tipos de interés, los precios
de las materias primas, y la devaluación
del euro. Con todo esto los
beneficios de las empresas deberían aumentar.
También es verdad que las cosas tienen que cambiar,
los mercados de deuda tendrán que calmarse, Para que las acciones se
recuperen. Nos queda todavía otros seis largos meses, de los
cuales durante el verano van a ser ardientes, en los que la volatilidad será altísima, pero como objetivo del índice a final
del año será superar el máximo alcanzado
el 13 de Abril de 1.203 puntos…

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